15.6.09

ReDescubrir América

Estados Unidos sigue siendo la mayor economía del mundo. China mantiene su intrépido ritmo de crecimiento acercándose cada año más pero aún le queda un buen trecho. Con 14 billones de dólares de producto interior bruto al año la economía americana sigue a la cabeza, mientras la china no alcanza los 4.5 billones.

Son muchas las voces que vienen anunciando el ocaso del gran imperio del siglo XX. Tienen el mayor déficit por cuenta corriente del mundo con más de 700 miles de millones de dólares, lo que supone un 3.3% de su economía. En 10 años han pasado de tener superávit público a tener un déficit presupuestario de más del 13%, el mayor del mundo desarrollado. El paro sigue creciendo y en máximos históricos del 9%. Históricas cabeceras de periódicos cerrando y grandes emblemas de su economía como General Motors en banca rota. Sin embargo puedo decir que desde mi experiencia desde las entrañas de su economía, sigo viendo algo muy potente y estructuralmente poderoso en esta economía.

El divertido libro “The Culture Code” su autor Clotaire Rapaille nos convence de que las culturas responden a clichés con los que los miembros de esas culturas se sienten cómodos y se identifican. Son muchos los factores que contribuyen a la consolidación de estos clichés. Así los americanos son jóvenes, inmaduros, superficiales, traviesos e ingenuos. Pero estas características tienen un gran valor para la innovación. Los americanos son expertos en encontrar oportunidad en la adversidad, tienen una baja aversión al riesgo y una inagotable energía vital. La juventud de su cultura les da un dinamismo que pocas otras economías desarrolladas tienen.

Este dinamismo tiene dos efectos muy importantes. Uno de oferta y otro de demanda.
Por el lado de la oferta, el secreto de la productividad de su economía está precisamente en una destrucción creativa que identifica los virus de la obsolescencia y los ataca con investigación e innovación. Start-ups desafían constantemente la hegemonía de los grandes buscando siempre algo mejor. Incluso en tiempos de expansión económica, la economía americana pierde el 15% de sus puestos de trabajo que son reemplazados por otros nuevos.

Por lado de la demanda, el consumidor americano sabe lo que quiere y no se calla hasta que lo consigue. Esto hace que los productos y servicios sean muy competitivos. América no es solo el mayor mercado único del mundo en solo territorio y con una sola moneda, sino que sus consumidores tienen el bolsillo dispuesto a probar cosas nuevas y decir lo que piensan de ellas sin reparos. El iPod copió una tecnología que ya existía y creó algo que no era perfecto, pero que los americanos compraron y criticaron. Con los ingresos de esas primeras ventas de principios de los 2000s y escuchando las críticas de los usuarios Apple ha conseguido invertir y fabricar un producto competitivo a nivel mundial.

Por todo esto, el mercado americano no es solo una gran oportunidad para empresas españolas para vender sus productos, sino que supone además una escuela y un campo de batalla muy efectivo para mejorar productos y servicios. Según StepOne, una compañía que pretende ayudar a las empresas españolas a entrar en el mercado americano, una de cada cuatro empresas TIC españolas está capacitada para competir en el mayor mercado del mundo. Entender esta oportunidad y hacerse un poco americano vendría muy bien a las empresas españolas.

Artículo publicado en CincoDías el 6 de junio de 2009

7.6.09

Bye, bye miss media pie :)

Video superbueno del fin de los medios de comunicación tradicional.

24.5.09

no desaproveches una buena crisis

Son muchas las voces que se alzan estos días a favor de entender la crisis como oportunidad. Valientes somos los que escribimos y decimos estas cosas desde los cómodos almohadones de nuestros trabajos fijos y empresas más o menos protegidas a los avatares de la recesión. Es fácil decir que en la crisis hay también oportunidad, pero ¿cómo se hace? ¿cómo puede una pequeña o mediana empresa transformar en oportunidad sus menores ventas y su línea de crédito que no le renuevan? No puedo evitar sentir la frustración de los que están en el campo de batalla y escuchan constantemente estos días las fáciles proclamas de la oportunidad en la crisis.

Es mi intención hablar de algunas reflexiones de cómo efectivamente existe oportunidad en estos tiempos difíciles, pero me gustaría hacerlo desde una perspectiva lo más realista posible y sin caer en lo fáciles tópicos del que nada se juega y solo busca la notoriedad de la palabra de moda.

En la depresión de los años 30 tres compañías americanas crecieron sus ventas y beneficios. Kellogg’s, Chrysler y Kraft. Las tres pasaron de ser compañías de segundo nivel a liderar sus mercados. Las tres tuvieron en común la decisión de duplicar sus presupuestos de marketing y de investigación mientras el resto de las compañías ajustaban sus costes y reducían sus inversiones para adaptarse a la crisis.

En la recesión de 1954 Texas Instruments lanzó el primer transmisor de radio para aparatos de consumo. Y en 2001 Apple se atrevió contra las voces más críticas de la explosión de la burbuja tecnológica y presentó el iPod.

Todas las recesiones importantes del siglo XX tienen ejemplos de empresas como éstas que en momentos complicados económicamente intensificaron la apuesta por sus productos con buenos resultados. Por supuesto existen muchas otras que desaparecieron en el intento, pero el ejemplo de las que lo consiguieron es suficientemente motivador como para intentarlo.

El sentido común nos dicta que en estos momentos de menores ventas lo que hay que hacer es ser prudente, reducir costes, no gastar mucho y esperar a que el temporal pase. Sin embargo hay 3 razones importantes para apostar más que nunca.

La primera tiene que ver con el marketing y la publicidad. Al reducirse los presupuestos publicitarios, anunciarse no solo es más asequible sino que la efectividad es mayor pues hay menos competencia por la atención de los consumidores. La segunda afecta a los equipos. Las reducciones de personal y dificultades en el mercado de trabajo hace que sea posible contratar y atraer un talento que en épocas de bonanza económica sería prohibitivo e inaccesible. La tercera tiene que ver con el producto. La crisis económica agudiza el criterio de los consumidores que hacen mucho más los deberes antes de comprar y son más exigentes. Si tu producto es realmente competitivo los consumidores van a apreciar especialmente sus beneficios.

La crisis fuerza la creatividad, nos pone contra las cuerdas, nos estruja el cerebro para encontrar soluciones nuevas. Nos hace aterrizar y ser realistas. No se despilfarra. Las cosas están difíciles, pero hay dinero en el mercado. Los bancos no arriesgan y no dan dinero, pero hay inversores con liquidez dispuestos a apostar por ideas buenas y valientes. Estoy convencido de lo que digo: no hay que desaprovechar una buena crisis.

Artículo publicado en CincoDías el 22 de mayo de 2009

11.4.09

A vueltas con el Cloud Computing

Entro en una sala de reuniones de Google y el director de Ingeniería Google Maps tiene una pegatina en la parte trasera de la pantalla de su portátil que dice “mi otro ordenador es el CPD de Google”. CPD son las siglas de Centro de Proceso de Datos, Data Center en inglés y son las salas de máquinas del Cloud Computing; o Nube Computacional, que ya se puede decir en español.

En enero de 2008 me aventuré a pronosticar que el Cloud Computing sería una de las importantes innovaciones de ese año. Las predicciones son siempre peligrosas pues está en la propia naturaleza del futuro sorprendernos, pero creo que podemos decir que el Cloud Computing es ya una realidad para muchos usuarios y una prioridad estratégica para los grandes del software.

El Cloud Computing se define como el nuevo paradigma de las tecnologías de la información por el que la gestión de datos y aplicaciones reside en Internet, en la nube de Internet; Cloud es nube en inglés. La diferencia radical con paradigmas anteriores es que ya no es necesario comprar licencias de uso de aplicaciones y discos duros para almacenar la información. Basta con una conexión a Internet para acceder a mis datos, ya sean hojas de cálculo, documentos de texto, presentaciones o email. Esto que hace tan solo 3 años era pura ciencia ficción, es hoy posible y está suponiendo un cambio revolucionario en el mundo del software y de la gestión IT de las empresas.

Por parte de los usuarios, el Cloud Computing supone un ahorro económico importante en licencias de uso, almacén de datos y sistemas de seguridad y backup. Además supone un aumento de la productividad, ya que se puede trabajar desde cualquier dispositivo con conexión a Internet y permite que varios usuarios trabajen sobre los mismos documentos al mismo tiempo. Quienes lo han probado ya conocen el gran avance que supone y no volverían al entorno de servidor en red y licencias de uso. La mayoría de las start-ups de intenet gestionan ya sus documentos de oficina con Google Docs y en vez de comprar servidores para la gestión de sus imágenes utilizan el servicio S3 de Amazon, similar al de Akamai o Limelight.

Por parte de los proveedores de servicios el Cloud Computing representa un reto importante. Para las empresas más familiarizadas con este nuevo paradigma, como Amazon, Salesforce o Google el esfuerzo es solo financiero y de gestión. Tienen que construir CPDs con decenas de miles de servidores, que consumen tanta electricidad para funcionar como para ser refrigerados. El consumo de electricidad de estas plantas es tan importante que la gestión del suministro eléctrico se está convirtiendo en una de las prioridades operativas. Para otras empresas el reto es aún más complicado pues además de suponer una enorme inversión, representa una canivalización de ingresos actuales, como es el caso de Microsoft, HP, EMC, IBM o SUN.

No le faltan detractores al Cloud Computing. Los CEOs de Nokia y de Oracle decían hace pocos meses que el Cloud Computing era un producto de marketing con poco impacto real. Según ellos estamos ante una nueva manera de llamar a las granjas de servidores donde realmente volvemos a los tiempos del IBM 3270.

A mi juicio el Cloud Computing es una creciente realidad que con la ayuda de Internet revoluciona a empresas y usuarios. No será una transición fácil ni rápida, y existirán importantes retos económicos y de consumo energético, pero el cambio de paradigma se producirá tarde o temprano.

Artículo publicado en CincoDías el 3 de abril de 2009

13.3.09

El papel, la crisis e Internet

El pasado 24 de febrero los propietarios del mayor periódico de la región norte de California, el San Francisco Chronical, anunciaron el riesgo de inminente quiebra. Si deja de publicarse, San Francisco sería la primera gran ciudad de Estados Unidos que se queda sin periódico. El diario más antiguo de la ciudad de Seattle anunció que pasará a tener solo edición online, con una plantilla de 20 personas en vez de los 150 empleados. En España el periódico SegundaMano dejó de publicarse en papel el pasado 18 de noviembre. Podría seguir enumerando el listado de las publicaciones de papel que han desaparecido o tienen los días contados.

Y es que la crisis está acelerando el proceso de una necesaria reconversión de la industria tradicional de publicad en medios escritos. En estos meses estamos siendo testigos de un proceso que sin duda se estudiará en las escuelas de negocios durante muchos años. Son muchos los propietarios y gestores de publicaciones escritas que están viendo cómo sus negocios reducen los ingresos sin saber qué hacer para hacerlos sostenibles. Y todo está pasando mucho más rápido que la capacidad de reacción que las estructuras de costes permite.

Son dos las causas de este proceso traumático para la industrial de la publicidad en papel. Por un parte tenemos una crisis económica que hace que los presupuestos de publicidad se reduzcan enormemente y que las audiencias mengüen. Esto podría ser sostenible en otras circunstancias si no fuese por la causa número dos: Internet está siendo el refugio de la poca publicidad que se hace. Internet no solo tiene audiencias crecientes y mucho más segmentables que el papel, sino que permite medir el resultado de las inversiones y es más asequible y flexible en la gestión. Ante restricciones presupuestarias de los anunciantes Internet es mucha mejor opción como soporte publicitario.

La poca inversión en publicidad que existe, está haciendo lo que los americanos llama un flight to quality, vuelo a la calidad. Según The Kelsey Group, la consultora líder en información local en Estados Unidos, la inversión en publicidad local en medios tradicionales se reducirá un 5% al año durante los próximos 5 años mientras la inversión en publicidad online crecerá una media del 18% anual durante el mismo período. De los medios tradicionales los que más disminuirán sus ingresos son los periódicos tradicionales y las empresas de guías locales y páginas amarillas; los menos afectados serán el marketing directo y las revistas especializadas.

La crisis agudiza el ingenio de los anunciantes y los hace más exigentes y cuidadosos con su dinero. Tiene todo el sentido. En momentos de euforia no se presta atención al retorno en la inversión publicitaria. Pero en momentos de necesidad todo euro destinado a publicidad tiene que traducirse en ventas, y el euro que no pruebe su valor corre el riesgo de ser aniquilado por las sucesivas reducciones de presupuestos que inundan las agendas corporativas estos meses.

Por otra parte las empresas de Internet en fase madura y con cuentas de resultados saneadas están mucho mejor preparadas para soportar la crisis que las empresas tradicionales. Debido a su apalancamiento operativo, con estructuras de costes ligeras en costes fijos y amplia maniobrabilidad en costes variables, pueden ajustar sus costes ante una disminución drástica de los ingresos. Las empresas tradicionales por el contrario tienen unos costes fijos muy elevados que las hace mucho más rígidas y vulnerables a reducciones de ingresos. Esto hace entrar a la industria en un círculo vicioso: cuanto peor es la situación, más empresas tradicionales desaparecen, más ingresos quedan a disposición de las nuevas empresas de Internet, que pueden mejorar sus productos y servicios haciéndolos aún más competitivos y poniendo aún más presión sobre los asfixiados periódicos.

La peor noticia para el sector de la publicidad tradicional es que los equipos gestores que han llevado con éxito el timón de sus empresas durante los últimos años no están capacitados para hacer una transición a Internet tan rápida como los tiempos imponen. Esperemos que reaccionen antes de que sea demasiado tarde.

Artículo publicado en CincoDías el 13 de marzo de 2009

1.3.09

La agonía del retail

La industria del retail lo tiene complicado. Las tiendas está cerrando a cientos. Hace un par de días estuve en una tienda que tenía rebajas para celebrar que no cierran, para diferenciarse de las rebajas por cierre de negocio que inundan las calles de todo Estados Unidos.

Si las cosas no estuvieran mal por sí solas, creo que internet les va a dar la puntilla. Hoy he tenido una expriencia que me ha abierto los ojos en ese sentido.

Después de ver la exposición de Yves Sain Laurent en el museo De Young de San Francisco me he querido comprar un libro que he visto en la tienda del museo. Pareciéndome caro decidí apuntar el título y comprarmelo por internet. Mientras iba a apuntar el título en mi iPhone me acordé de que hace unos días instalé la aplicación de Amazon de compra rápida de libros. En 30 segundos he encontrado el libro y lo he comprado por un 34% menos de precio de lo que lo vendían en la tienda. No he tenido que cargar con el libro toda la tarde, me lo envían gratis al trabajo y contribuyo a construir mi perfil para que Amazon me siga recomendado libros.

En esta crisis en la que estamos, internet será un residuo de valor y los negocios online acelerarán el proceso de reconversión y desaparición de muchos negocios.

8.2.09

El reto de la Innovación

En octubre de 2005 la doctora Sylvia Earle, exploradora de los mares durante 50 años, coincidió con John Hanke, fundador de Keyhole, empresa que fue adquirida por Google en 2004 dando origen a Google Earth. La reunión tuvo lugar en Barcelona. Sylvia le dijo a John que Google Earth estaba muy bien, pero que debería llamarse Google Dirt, (arenal en inglés) pues faltaba la parte más importante: el mar. Google Earth solo cubría el 30% del planeta; faltaba el otro 70%, la superficie cubierta por 1.134 trillones de litros de agua.

John volvió de Barcelona y le comentó la anécdota a uno de los ingenieros. En Google los ingenieros pueden dedicar un día a la semana, un 20% de su tiempo, al proyecto que quieran sin que tenga que estar relacionado con su trabajo diario. El ingeniero con el que John habló decidió comenzar a trabajar en la integración de los Océanos en Google Earth en ese 20% libre de su tiempo. Pronto el proyecto consiguió el suficiente reconocimiento interno como para convertirse en un producto “oficial” de Google. Así es como nació la integración de los Océanos en Google Earth que ha sido presentada esta semana en San Francisco.

La concepción y el nacimiento de este nuevo producto, es a mi juicio uno de los mejores ejemplos de una eficiente generación de innovación en las empresas de tecnología. Creo que el proceso tiene 4 partes fundamentales.

La primera es permitir que las ideas surjan de cualquier sitio, cualquiera puede tener una idea brillante. La innovación no debe estar encerrada en la estructura jerárquica de las organizaciones. Precisamente la gente con más experiencia, y con más responsabilidad organizacional es la que muchas veces está menos capacitada para tener la objetividad necesaria que requiere la creatividad de la generación de ideas. Un becario o un colaborador son tan válidos generadores de ideas como el mejor de los directivos.

La segunda es que la idea tiene que solucionar problemas importantes, necesidades concretas. Muchas de la ideas se recrean en sí mismas sin solucionar un problema real. Otras ideas solucionan problemas pequeños y prescindibles. Cuanto mayor sea el problema que soluciona la idea, mayor será su probabilidad de éxito. No importa lo difícil que sea la solución. Cuanto más complicada sea la solución menos competencia.

La tercera es contar con el talento necesario para poder hacer posible lo que parece un sueño. La tecnología permite mucho más de lo que nos imaginamos, y con la gente correcta en tu equipo muchas de las cosas que parecen ciencia ficción son posibles.

La cuarta es no esperar a que el producto sea perfecto para lanzarlo. Lanzarlo con una calidad mínima y dejar que los usuarios sean los que digan es lo que funciona y lo que no. Es mucho más efectivo ser rápido en hacer cambios en función del comportamiento de los usuarios que contratar consultores.

Solo las empresas que tengan en cuenta estos principios estarán en disposición de innovar. El problema con la mayoría de las empresas tradicionales es que sus estructuras son demasiado pesadas para generar dinámicas de innovación. Por el contrario las empresas pequeñas, o que se comportan como las empresas pequeñas, están en mucha mejor disposición de generar ideas y desarrollarlas.

Artículo publicado en CincoDías el 9 de enero de 2009

11.1.09

Internet en el 2009

Me resisto a hacer una quiniela de lo que pasará en 2009. Pero no puedo por menos que dar un paso atrás y reflexionar acerca de lo que creo serán las tendencias en Internet a lo largo de los próximos meses.

La mejor manera de hacerlo es tomar perspectiva y ver los problemas que estando la tecnología lo suficientemente desarrolla, siguen sin estar resueltos. Google no fue el primer buscador, pero sí el que mejor lo hizo; YouTube no fue la primera plataforma de vídeos, pero sí la que mejor supo entender la necesidad de estandarizar el proceso de compartir esos vídeos; ni Facebook la primera red social, pero sí la que primero supo entender la importancia de la privacidad.

Así, existen algunas cuestiones en Internet que siguen si estar solucionadas y que serán un campo de cultivo extraordinario para brillantes emprendedores que sepan combinar lo que la tecnología es capaz de hacer con útiles y sostenibles modelos de negocio.

La primera es la publicidad en video. Me resisto a pensar que todos los anuncios que seremos capaces de hacer en vídeo son los tradicionales banners y cortinillas. Sigue sin explotarse la interactividad de los vídeos. Son muchas las iniciativas que lo han intentado, pero ninguna ha dado con la combinación de la experiencia de usuario y relevancia en los anuncios que haya permitido crear un eficiente ecosistema publicitario. Hay toda una dimensión de contenidos en las propias imágenes que sigue sin estar explotado.

La segunda es la publicidad local, las páginas amarillas, los directores locales. Las dificultades financieras por las que están atravesando la mayoría de las empresas tradicionales del sector van a hacer de catalizador para cambios importantes en la industria. Igualmente me resisto a pensar que todo lo que se puede hacer en este segmento es tener listados tradicionales de negocios, con un mapa y algún comentario. Internet, junto con el móvil y las redes sociales combinan un enorme valor para las búsquedas locales de negocios.

En tercer lugar está lo que me gusta llamar la gran revolución de la exploración frente a la búsqueda. Son muchos lo que hablan de los siguientes pasos del futuro de la búsqueda, de la búsqueda semántica y la socialización de la búsqueda. Creo que el cambio radical que está por llegar es pensar en cómo hacer sencillo el Descubrir y no el Buscar. No lo estamos haciendo mal en cuanto a encontrar algo que ya conocemos. El gran valor de Internet está en procesar la enorme cantidad de conocimiento de nuestro entorno para descubrir aquello que aún no conocemos. La música es la industria que mejor lo está haciendo; aplicaciones como Midomi, Shazam, Genius de iTunes y Pandora del Music Genoma Project nos están mostrando eficientemente el camino de este necesario cambio del Buscar hacia el Descubrir. La moda, los viajes y el entretenimiento son los siguientes candidatos naturales.

Por último que creo que un problema importante aún por solucionar es el reciclaje de grandes compañías que han sido cruciales en la primera fase de Internet, pero que se están quedando obsoletas, teniendo aún un gran valor. Creo que el 2009 será el año donde Yahoo e eBay combinarán sus operaciones con otras grandes empresas que sepan aprovechar el valor que aún tienen.

De cualquier forma nos espera un año complicado, difícil y como bien manda la propia naturaleza del futuro, impredecible. Confiemos en la suerte, que en el fondo es el mejor aliado para el porvenir.

Artículo publicado en CincoDías el 9 de enero de 2009

6.12.08

El futuro de la guías

Hace un par de semanas conducía por Silicon Valley de vuelta a casa y me sorprendió especialmente un anuncio de valla publicitaria que vi junto a la autopista: una foto de un libro de páginas amarillas de ATT vendiendo las bondades de la guía. ¿Cómo puede ser que en pleno 2008 se siga promocionando una guía de papel para las búsquedas de negocios? ¿Cómo puede ser que siga siendo rentable para las PYMES anunciarse en estas guías? ¿Dónde está Internet en todo esto?

El negocio de los directorios de negocio, de las guías locales, de las páginas amarillas, es el único segmento de la infomedicación que no ha sido desintermediado por Internet de una manera importante. Y es que a las empresas de páginas amarillas les está pasando lo que les pasó a las empresas de clasificados tradicionales: que por miedo a peder ingresos en el papel, no arriesgan en Internet; por miedo a canibalizar sus propios ingresos, hacen que Internet sea un complemento marginal y no un canal de distribución en sí mismo que aproveche todo el potencial de sus posibilidades.

A mi juicio, son 4 los problemas que las empresas de directorios de Internet tienen en este momento y que amenazan su supervivencia.

Primero, la actual crisis económica afectará especialmente a las PYMES. La limitación del crédito de los bancos y la reducción del consumo harán que tengan problemas de liquidez. Las PYMES son los principales clientes de estas guías y en momentos de crisis reducirán todo tipo de gastos.

En segundo lugar, pensando que sus negocios eran generadores de caja a prueba de bombas, muchas de las empresas de páginas amarillas se han embarcado en agresivas operaciones de compra venta con una enorme cantidad de deuda. Dos de las empresas del sector que cotizan en EE.UU. Idearc y RH Donnelley, han caído más de un 99% en su cotización amenazando seriamente su supervivencia.

El tercer problema es que han dado a Internet una importancia marginal. Con el miedo a hacer daño a la gallina de los huevos de oro que era el papel, el tráfico y los ingresos de Internet no han sido una prioridad. La presencia en Internet se limitaba a copiar el anuncio de papel. En ningún momento se aprovechaban las capacidades únicas de Internet de poder poner mucha más información, actualizarla en tiempo real y crear comunidades. Yell, la empresa inglesa líder en el sector, tan solo atribuye un 16% de sus ingresos a Internet. En momentos de dificultad para el papel Internet no puede compensar pues ni tiene tráfico, ni genera suficientes ingresos.

Por último, y debido a ese relegado protagonismo que se le ha dado a Internet, los anuncios en la red se venden siempre unidos a los del papel. El anuncio que paga una PYME incluye el de la guía de papel y el de Internet. Si no se vende el anuncio en papel, no se vende Internet. Estas empresas erróneamente han vinculado los destinos de ambos medios, en vez de hacerlos complementarios.

Y esto no ha pasado desapercibido por los usuarios. En los últimos informes a los que hemos tenido acceso en Google el 89% de los usuarios utiliza un motor de búsqueda para hacer búsquedas locales, frente a un 55% que utiliza las páginas amarillas online.

El desafío ahora está ver si estás empresas son capaces de reaccionar o serán otras iniciativas, nacidas desde Internet las que serán las protagonistas de las guías locales a partir de ahora.

Artículo publicado en CincoDías el 5 de diciembre de 2008

7.11.08

Que no cunda el pánico

El 29 de octubre se reunió en un hotel junto a la Universidad de Standford la materia gris del Silicon Valley: Matt Marshal, creador del foro VentureBeat, John Doerr socio de Kleiner Perkins Caufield & Byers, Ram Shriram uno de los primeros inversores en Google, Matt Cohler miembro del primer equipo directivo de Facebook y Ron Conway uno de los más activos inversores del Valle.

Todos coincidían en la gravedad de la situación: el 40% del valor global de las empresas se ha destruido, 66 billones de dólares. Hay una crisis de confianza generaliza que además se autoalimenta con efecto de contagio en todos los sectores y con amenaza de durar bastante tiempo. El dato de un negativo crecimiento del PIB en Estados Unidos confirma esta situación. Sin embargo todos parecían contagiados de un espíritu de optimismo: que no cunda el pánico, las empresas de tecnología están mejor protegidas y hay dinero dispuesto a ser invertido en proyectos innovadores. Fueron 5 los pilares argumentales de este optimismo:

En el 2001, el Silicon Valley era el epicentro de la crisis; ahora el epicentro es WallStreet. El Valle tiene liquidez, los Bancos no. La actitud es mucho más prudente pero el flujo de análisis de proyectos sigue siendo activo con una media de 5 rondas de financiación cerradas al día. En el 2001 la inversión se cerró de raíz y nadie financiaba nada. Aún recuerdo una conversación con Larry Page, uno de los fundadores de Google, cuando la pregunté cual fue la variable más importante del éxito de Google y me dijo que haber conseguido suficiente financiación como para garantizar las operaciones en el período 2000 a 2003. En ese tiempo el 70% de las start-ups desaparecieron, aquellas que no tenían financiación que cubriesen más de 18 meses. Ahora se estima que tan solo un 13% de los proyectos desaparecerán.

El ecosistema de Silicon Valley es mucho más maduro y sano que hace 8 años. Las compañías “queman” mucho menos dinero y tienen una actitud mucho más realista en sus operaciones.

La escasez impone la necesidad de claridad estratégica y optimización en la ejecución. Cuando los recursos son limitados y la prima de riesgo es más alta, los equipos directivos se centran en optimizar costes y centrarse en generadores de ingresos. Cuando esta perspectiva se impone de forma genérica a todo un sector todos salimos beneficiados. De la misma forma que los proyectos que sobrevivieron a la anterior crisis salieron reforzados de la crisis, los que consigan superar los próximos 18 meses tendrán una mayor robustez como negocios.

Hay mecanismos que darán oxigeno a las StartUps en estos meses. Recurrir a los inversores actuales de los proyectos, ellos mejor que nadie están en disposición de financiar los proyectos. Los préstamos convertibles o préstamos puente son un instrumento muy útil para estos momentos; recuerdo cómo un préstamos convertible salvó nuestro proyecto en idealista.com en el año 2002. Es un momento idóneo para la actividad de fusiones y adquisiciones.

Los medios de comunicación viven de la noticia y tienden a hiperbolizar los acontecimientos. El sensacionalismo se intensifica en momentos críticos. La situación actual requiere de un filtro racional en la digestión de las noticias y no precipitarse en conclusiones impulsivas.

La situación es mala, pero el Valle y con él las empresas de tecnología e innovación parecen estar mejor preparadas para soportar el vendaval que el resto de la economía. Al menos por ahora.

Artículo publicado en CincoDías el 7 de noviembre de 2008

6.10.08

Innovación en el Tercer Mundo

Bienaventurados los países subdesarrollados porque de ellos será el reino de Internet. En 1995 el 95% de los usuarios de Internet estaba en Europa o en Estados Unidos; en 2008 menos del 40% está en estas dos regiones. Y la tecnología que está permitiendo que millones de personas del Tercer Mundo se conecten a Internet, es el teléfono móvil y no el ordenador.

Según las Naciones Unidas, el 80% de la población mundial vive en países subdesarrollados y 97 de cada 100 personas que nacen en el mundo, lo hacen en un país en vías de desarrollo. Con estos números es fácil prever el impacto que la incorporación de esas legiones de internautas tendrá en las dinámicas de internet tal y como las conocemos.

73 millones de chinos acceden a Internet a través de sus teléfonos móviles; esto supone el 29% de los usuarios de Internet en China. En África solo el 5% de la población tiene acceso a Internet, pero el 40% tiene un teléfono móvil. El 9 de junio tuvo lugar la salida a bolsa con más éxito de la historia de África: la compañía de móviles Safaricom comenzó a cotizar en el índice de Naibori con una sobresuscripción del 400% y una valoración de más de 1.000 millones de dólares. La compañía ha lanzado recientemente su servicio M-Pesa, por el que los keniatas se pueden pagar unos a otros a través de mensajes de texto. El gobierno de Brasil ha puesto en marcha un programa piloto por el que en la región de Paraná se informa a los ciudadanos de oportunidades de empleo y cambios en los precios agrarios a través de mensajes de texto. Y es que en lo países en desarrollo es mucho más fácil acceder a la información que existe en Internet a través del teléfono móvil que a través del ordenador personal.

El Consorcio Internacional de la Web, el W3C, organización que lidera el desarrollo de unos estándares que permitan un mejor y más rápido desarrollo de Internet, creó en mayo un grupo especial de trabajo que se centrará en el uso de Internet a través del teléfono móvil como herramienta de desarrollo social.

Existe una gran oportunidad para los grandes operadores de móviles mundiales, y las iniciativas de innovación local, de hacer que los países en vías de desarrollo sean los que lideren el desarrollo de Internet a través del móvil. Una población inmensa en número y ambiciosa en servicios, no tendrá otra manera de acceder a la ya casi imprescindible Internet más que a través de los móviles.

El desafío está ahora en aprender de los errores en el desarrollo de los móviles en los países desarrollados y evitar que se creen compartimentos estancos de acceso a Internet, donde las operadoras controlen tanto el acceso como los contenidos. Es importante que los incipientes internautas de los países en vías de desarrollo puedan acceder a través de sus teléfonos móviles a una Internet lo más parecida posible a la Internet disponible en los ordenadores. Es importante también que los iniciativas de innovación tengan un campo de cultivo abierto y lo más estándar posible para poder desarrollar todo su potencial.

Tendremos además el gran beneficio añadido de que no solo se estarán creando útiles y rentables negocios en Internet, sino que se estará dando a la población una de mejores herramientas posibles para asegurar y acelerar su desarrollo económico.

Artículo publicado en CincoDías el 3 de octubre de 2008

1.10.08

máquina del tiempo

Con motivo del décimo cumpleaños de Google se ha reconstruido el índice de búsqueda de Google de 2001


Es divertido ver alguno de los resultados

Google nos podrá servir para encontrar la información de ahora, y para hacer historia :)

29.9.08

el mejor uso de StreetView nunca visto

A lo largo de las próximas semanas empezaremos a lanzar los servicios de StreetView internacionalmente. En Japón lo hicimos a primeros de Agosto y cómo no, ya han encontrado una manera muy ingeniosa de utilizarlo :)


26.9.08

Planetaki

Hace más de un año Javier Cañada deció hacer realidad su sueño de que los blogs pudiesen leerse de una manera más fácil.

Creó Planetaki y me pidió que le ayudara en lo que pudiese. Con poca ayuda por mi parte la verdad, ha conseguido que leer blogs sea mucho más sencillo.

Aquí está mi planeta de blogs que leo
http://www.planetaki.com/bernie

23.9.08

El primer teléfono Android

Estoy en Nueva York, y entre otras cosas he estado en la presentación del primer teléfono con Android: El G1 de T-Mobile con Google.

Lo llevo utilizando un par de meses y sin duda confirma el momento crítico en el que estamos de apertura del mundo del móvil a las oportunidades de internet. Un paso más en la construcción de esta nube del cloud computing.

6.9.08

Internet, clave en la batalla política

92.000 personas en el estado de fútbol americano de Denver en Colorado donde Barack Obama dará su discurso de aceptación de su nominación como candidato demócrata a las elecciones presidenciales de Estados Unidos. Un Mapa de Google aparece en la pantalla del estadio y un entusiasta demócrata anima a los hacinados asistentes y los devotos telespectadores a enviar mensajes de texto a un número corto mostrando sus preferencias electorales: en tiempo real los mensajes aparecen en el mapa.

La tecnología e Internet tienen cada vez un papel más importante que jugar en las contiendas electorales. Son las primeras elecciones presidenciales donde los discursos de los candidatos se verán más en Internet, a través de plataformas de video como YouTube, que por los canales tradicionales de televisión.

Dan Siroker, uno de los mejores gestores de producto de Google dejó su carrera en el buscador para irse a dirigir la campaña de Obama en Internet y está contribuyendo a recaudar en tan solo 8 meses la mayor cantidad de dinero donado en una campaña electoral en la historia de Estados Unidos.

Y es que Internet se con está consolidando como una plataforma fundamental e imprescindible en la batalla política. Las democracias del siglo XXI tienen un componente importantísimo de marketing y comunicación, e Internet es la herramienta perfecta para estas actividades. Su función es doble: por una parte Internet permite una segmentación y análisis sociológico de la ciudadanía, que si es utilizado de la manera correcta se convierte en la más fiable fuente de información del pulso sociológico de un país. Te permite actuar en los grupos sociales objetivo con los mensajes y acciones correctos. Por otra parte los discursos y los videos de campaña se propagan en Internet de manera mucho más barata, efectiva y viral que en los canales tradiciones. Internet, si es utilizada de forma correcta, es probablemente el más barato y eficiente canal de comunicación política.

Internet es especialmente efectivo entre el segmento más disputado en cada elección: los nuevos votantes, los jóvenes. Según Nielsen Ratings más del 80% de los jóvenes entre 18 y 25 años consume más tiempo en Internet que viendo la televisión.

Ya vimos en España en las pasadas elecciones generales de marzo como los blogs, páginas personales de los candidatos, vídeos y perfiles en redes sociales se convierten en eficaces aliados en las cruzadas políticas. Esfuerzos como los de Televisión Española y CNN en Youtube, donde los ciudadanos pueden enviar sus preguntas y comentarios a los candidatos a través de videos compartidos online, son ejemplos de cómo la interacción con la audiencia, que es esencial en política, es mucho más efectiva a través de Internet.

Y el problema es que los políticos con experiencia, en principio mejor capacitados para ganar elecciones y para una eficaz gestión pública, son a los que más les cuesta entender las implicaciones de las nuevas tecnologías en sus estrategias políticas. El “gap digital” entre los políticos que entienden de Internet y los que no, es enorme, y en muchos casos decisorio de victorias electorales. Y como en las empresas tradicionales, una buena gestión de la estrategia de Internet, no puede ser anecdótica, sino que tiene que manar directamente del líder y ejecutarse por los mejores profesionales del sector, si no quedará en esfuerzos baldíos y derroches de importantes sumas de dinero sin resultados palpables.

Artículo publicado en CincoDías el 5 de septiembre de 2008

5.7.08

El logo y la consistencia

Hace unos meses le escuché decir a Lluís Bassat, que una de las premisas necesarias de la creatividad es la consistencia. Ponía como ejemplo un anuncio que tuvo que hacer para la Cerveza Buckler, en la que habían decidido jugar con la idea inicial de los vikingos como tipos duros bebiendo cerveza sin alcohol. Tras el "fichaje" de Fernando Alonso para hacer la segunda tanda de anuncios, no dudó ni un minuto en que tenía que ser Fernando el que se convirtiera en Vikingo, y no la creatividad de las campañas las que se adaptaran a Fernando. La consistencia comunica confianza.

No puedo estar más de acuerdo con Lluís. Y me sorprende ver cómo un partido político como el Partido Popular, obvia este principio tan básico. En las democracias del siglo XXI, la identidad corporativa es una pieza fundamental y necesaria para comunicar y llegar a la gente.

Y es que el logotipo que ha presentado el PP en su congreso de Valencia, es el quinto en 4 años.


En marzo del 2004 el PP tenía el logotipo que había tenido desde el 93.





En verano del 2004 se cambia a éste.







En el 2007 se utiliza éste en distintos actos.









En marzo de 2008 para las elecciones se presenta este otro.









Y en junio de 2008
para el XVI congreso, vemos éste.







Y lo peor es que estos cambios no se ejecutan en la capilaridad en la que el logo es utilizado. Es decir, mientras el logo ha cambiado 5 veces en 4 años, la mayoría de las sedes siguen teniendo el logotipo pre 2004.

Cuando en abril de 2005 Telefónica cambió el logotipo de movistar del antiguo al nuevo, absolutamente todos los distribuidores cambiaron la marca de un día para otro. El cambio se preparó durante meses y se ejecutó maravillosamente sin que quedase rastro de la antigua marca después del cambio en el que se invirtieron millones de euros.

Cuando el PSOE cambió el logo en diciembre de 2003, el cambio se hizo con una exahustividad en su ejecución similar a la de movistar. Recuerdo pasar por la sede de un pueblo de murcia al poco del cambio de logo y sorprenderme de cómo habían adaptado la nueva imagen corporativa tan rápidamente. Al cabo de pocos meses no había ni rastro del puño y la rosa antiguos. El logo no se ha tocado desde entonces.

General Electric, Coca-Cola, Google o Amazon, no cambian su logo cada seis meses. Existe un importante mensaje subliminal de confianza y consistencia, cuando la identidad de una empresa permance constante a lo largo del tiempo. Los cambios deben ser justificados y ejecutados cuidadosamente.

La revolución necesaria

Salgo de la oficina de Google en Tokio, entro en el Metro en el que sorprendentemente no me pierdo, y esperando en la estación observo como decenas de japoneses entretienen los minutos de espera con sus teléfonos móviles. Y ninguno de ellos está hablando; todos están contestando emails, leyendo noticias, o viendo la televisión los que tienen auriculares. Y mientras observo todo esto pienso en que la revolución del acceso de la información a través del móvil está por fin a la vuelta de la esquina.

Japón es una excepción, pero ha marcado el camino que necesariamente seguirá el resto del mundo. Los nipones llevan años disfrutando de los servicios de Internet a través del teléfono. Por ello no es de extrañar que su tráfico de datos en plataforma móvil sea un 50% mayor que ninguna otra región del mundo según CISCO, la empresa de equipos de redes americana.

En el resto del mundo, una serie de catalizadores en el mundo del móvil están por fin permitiendo, que la reclusión en el que llevábamos 10 años inmersos esté tocando a su fin. En el móvil veremos el mismo fenómeno que sucedió en el PC en los 80: la disociación entre “hardware” y “software”. Lo relevante será el sistema operativo que tenga el teléfono y no el teléfono en sí mismo. Dentro de un par de años, miraremos a nuestro móvil actual y los servicios que disfrutamos hoy nos parecerán la prehistoria y entenderemos por qué ha sido imposible que los servicios de Internet en el móvil no hayan despegado hasta ahora.

Los protagonistas a los que prestar atención en este nuevo juego son: el iPhone con el sistema operativo de Mac, Android de Google, Symbian de Nokia, Windows Mobile y Blackberry. Silenciosos pero revolucionarios cambios se están operando en la industria del móvil. En Estados Unidos en tan solo un año, el iPhone, con un 30% del mercado ha conseguido superar la cuota de mercado de los terminales con Windows Mobile, acercándose al menguado 35% de Blackberry, según la consultora ICD. Y es que Apple demostró por fin el año pasado que es posible hacer que el terminal sea un útil instrumento de acceso a la información. Google está haciendo una importante apuesta por liberalizar la creación de servicios móviles a través su plataforma móvil Android. Nokia ha anunciado recientemente la compra de Symbian y su compromiso por abrir la plataforma. Estos cambios en el mundo del software para móviles forzarán no solo la creación de nuevos terminales, sino que harán que las operadores móviles redefinan sus servicios y tarifados.

Hay 3.200 millones de contratos móviles en el mundo, frente 1.300 millones de personas contactadas a Internet. El 91% de los usuarios que tienen teléfono móvil los mantiene a una distancia de al menos un metro las 24 horas del día. El móvil poco a poco está convirtiéndose en un instrumento tecnológico útil y versátil que complementará perfectamente al ordenador; no lo remplazará pero será un complemento necesario para el acceso a la información en la era del “cloud computing”.

Los grandes beneficiados de esta fuerte competencia en el mundo del software que operarán los teléfonos somos los usuarios. Que los protagonistas de la tecnología compitan entre ellos en innovación y servicios en el mundo del móvil supondrá que por fin podremos utilizar nuestros móviles para algo más que para hablar y mandar mensajes. Una revolución tan necesaria como esperada.

Artículo publicado en CincoDías el 6 de junio de 2008

8.6.08

La importancia de la tecnología

Este es mi séptimo mes de reflexiones en CincoDías. Mi columna mensual de los primeros viernes de mes me recuerda a los quehaceres de Carry Bradshaw en Sexo en Nueva York: cada uno de los episodios giraba en torno a una reflexión que la protagonista hacía en su columna del New York Star y que articulaba generalmente entorno a una pregunta.

Mi reflexión de este mes tiene que ver con lo siguiente: ¿son realmente las empresas de Internet compañías de tecnología? ¿qué es lo más importante, el modelo de negocio o la estrategia y ejecución del producto tecnológico? A mi juicio lo realmente importante es esto último, el producto y su desarrollo tecnológico. El modelo de negocio vendrá y si tú no lo sabes hacer, alguien le pondrá valor a tu producto y lo monetizará por ti.

Es curioso ver cómo esto, que yo considero lo más importante, es generalmente obviado. Son muchas las empresas de Internet que dan por descontado el aspecto tecnológico, lo subcontratan o lo menosprecian como si fuera un “commodity”: lo de menos es la página, eso se hace en dos patadas, lo importante es el modelo de pago y los acuerdos comerciales, dicen.

Google se ha definido desde su comienzo como una empresa de tecnología. Y es este quizá el secreto de su éxito. Yahoo es una empresa de media, Amazon de eCommerce, Ebay de subastas; Google es una empresa de tecnología, la innovación es una parte fundamental de nuestro ADN: el objetivo es tener las máquinas más potentes, al menos coste posible y con las mejores líneas de código para hacer servicios centrados en el usuario; punto. No sería posible disfrutar del Google que todos conocemos si no estuviesen detrás los mejores centros de datos con el código más eficiente gestionando ideas innovadoras.

Recuerdo una gran lección aprendida muy en línea con lo que luego me ha enseñado Google. Habiendo conseguido la financiación necesaria para montar idealista.com en el año 2000, decidimos subcontratar la construcción y el mantenimiento de la página a una gran empresa de consultoría y servicios: gran error. No solo pagamos cientos de miles de euros por ello, sino que al cabo de tan solo un año tuvimos que tirar todo ese código a la basura por la imposibilidad de los programadores que empezábamos a contratar de gestionar aquella programación prehistórica. Mantener las máquinas que habíamos pagado a precio de oro nos costaba al mes el sueldo anual del mejor de nuestros programadores y cuando la página se caía teníamos que decírselo nosotros...

La parte tecnológica es esencial y básica para un negocio de Internet. Somos sobre todo y por encima de todo empresas de tecnología. Nuestra ventaja competitiva vendrán por la posibilidad de hacer grandes cosas, para mucha gente y en muchos sitios: esto es solo posible con la mejor tecnología. Y la mejor tecnología no se compra a granel, hay que desarrollarla y controlarla internamente con el mejor talento y una cuidada gestión.

Y es que una ventaja competitiva en tecnología permite hacer los sueños realidad. Sin la mejor de las tecnologías detrás, YouTube no podría ser la mayor plataforma de videos, Amazon no podría ser la mayor tienda del mundo, ni Google Earth nos permitiría volar a cualquier sitio del planeta sin movernos de casa.

Artículo publicado en CincoDías el 6 de junio de 2008

16.5.08

El día de la muerte del papel

Ayer día 15 de mayo de 2008 ocurrió una noticia que apenas ha tenido transcendencia pero que sin duda hará historia. Por primera vez un periódico decide no publicar su sección de clasificados: The Sun News en Myrtle Beach, Carolina del Sur no tendrá anuncios clasificados en la edición impresa los lunes y los martes. Obviamente el coste de impresión de estas páginas ha superado a lo que ingresan.

Aún es peor, los clasificados de su versión online están gestionados por líderes verticales de anuncios clasificados: apartments.com, cars.com y careerbuilder.com.

En el año 2000 cuando creamos idealista eran pocos los que vaticinábamos que el papel tenía los días contados como soporte de gestión de anuncios clasificados. 8 años y un par de meses ha tardado el vaticinio en cumplirse, pero hoy es ya una realidad. Lo malo es que para muchos de los medios que fundamentaban sus ingresos en los clasificados de papel, ya es demasiado tarde para hacer algo.

La noticia me ha llegado en un email me ha mandado mi jefe en Google y me he emocionado al ver que me tocaba tan de cerca.